GRUPO AÉREO ESCUELA: UN ÍCONO DE LA FORMACIÓN AERONÁUTICA CONTINUA


El objetivo de inicial de nuestra Institución fue formar a los aviadores militares y pilotos de planeador argentinos y extranjeros pero en los últimos años se incorporaron nuevas especializaciones como el Sistema de Aviación No Tripulada
Por PC Florencia Sosa


El Grupo Aéreo Escuela pertenece a la Escuela de Aviación Militar (EAM) y tiene asiento en la ciudad de Córdoba donde se dicta el Curso Básico Conjunto de Aviación Militar (CBCAM), el Curso de Sistema de Aviación No Tripulada (SANT) y el Curso de Volovelismo (Planeadores).

“En el medio aéreo es donde más se visualiza la necesidad imperiosa del accionar conjunto con otras Fuerzas debido a que los acontecimientos aéreos se desarrollan en cuestiones de segundos, momento en que la posibilidad de interactuar y de entendernos con todos los actores es más que importante”, explicó el jefe del Grupo Aéreo Escuela, comodoro Walter Brun.

El alférez Fernando Mayorca es uno de los alumnos del CBCAM y comentó su experiencia como estudiante: “se trata de un curso conjunto que se realiza en camaradería junto con oficiales de la Armada y del Ejército, tiene una parte teórica que sirve de apoyo a todo lo relacionado a vuelo y una parte práctica en el avión, en estos momentos estoy volando el sistema de armas Grob”.

El Grupo Aéreo Escuela utiliza este tipo de aviones bajo el formato de prestación de horas de vuelo de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), empresa que interactúa con el Grupo Técnico Escuela, responsable de mantener el despacho de aeronaves en la primera línea. Este formato comenzó a aplicarse por primera vez en la ejecución del CBCAM 6 que egresó en marzo de 2015.

“El aporte del avión Grob es novedoso para este Grupo Aéreo, implicó un gran desafío porque es la primera vez que estamos desarrollando el Curso Básico Conjunto de Aviador Militar con una currícula única compuesta de 150 horas de vuelo de un solo tipo de avión”, declara el comodoro Brun.

Por su parte, el alférez Mayorca comentó que al finalizar esta capacitación introductoria tiene como meta comenzar con el Curso de Aviador de Combate.

La Escuela de Sistemas Aéreos No Tripulados (SANT) forma parte del Grupo Aéreo Escuela de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) desde principios de 2015.

“La capacidad del Sistema Aéreos No Tripulados está comprobada a nivel mundial, es útil para cumplir las tareas de la Fuerza Aérea porque permite aprovechar las facilidades de no tener tripulantes a bordo para la toma de decisiones y, como efecto multiplicador, cuenta con armas tripuladas”, comenta el comodoro Brun.

Otra de las ventajas que destaca el jefe del Grupo Aéreo Escuela a la hora de impartir este curso radica en contar con personal capacitado que puede ser designado para desarrollarse en esa especialidad.

El vicecomodoro Daniel Rodríguez, primer y actual jefe del Escuadrón de Sistema Aéreo No Tripulado, comentó en qué se basó el centro de estudios para elaborar el plan de estudios del curso de SANT: “aprovechamos la experiencia del Escuadrón Grob y del Escuadrón Tucano en la formación de aviadores militares porque algunas materias son comunes y es conveniente que los operadores de SANT tengan una base común con los aviadores, en algún momento de la historia van a coexistir los aviones tripulados con los no tripulados”.

Durante el curso se emplean aviones SANT Clase I. Esta categoría pertenece al grupo de aviones de menos de 150 kilogramos, clasificados como “ligeros”, entre los que se encuentran un avión llamado “Tero”, un Mirax y tres Spybird.

El capitán Hernán Soncini es el jefe de la Escuadrilla de Adiestramiento SANT y explicó que el Plan Curricular se divide en dos áreas: una específicamente académica y otra específicamente aérea. El curso está dirigido a pilotos, personal con poca experiencia en aviación y alumnos sin experiencia con el objetivo de capacitarlos para operar los Sistemas Aéreos No Tripulados de manera segura.

Según los Tenientes Salinas y Peralta, cursantes de la Especialidad de Operador de Sistema de Aviones no Tripulados, la Estación de Control cuenta con 4 monitores con funciones diferentes.

“En uno de ellos se puede observar el vuelo en sí, sirve para poder realizar la navegación; en la segunda pantalla, el operador de sensores puede comandar de forma independiente los sensores de la aeronave; en un tercer monitor contamos con información que se recibe de la aeronave, son todos los datos que se verían en un avión tripulado a través de una interfaz que está conectada por un enlace de video; por último, en el cuarto monitor se puede identificar la posición exacta de la aeronave cuando se encuentra volando”, explica el Teniente Salinas.

Los aviones SANT se manejan a través de un joystick que sirve para comandar los alerones, el motor y el timón entre otros comandos. A pesar de operar el avión a distancia, se cumplen con los mismos procedimientos que con las aeronaves tripuladas: “estamos en contacto permanente con la Torre de Vuelo por el resto de las aeronaves que se encuentran volando”, explica el Teniente Salinas, cursante de la Especialidad de Operador de Sistema de Aviones no Tripulados.

El Curso de Volovelismo dictado por el Grupo Aéreo Escuela está orientado al cuerpo de cadetes. Según el vicecomodoro Guillermo Landa, jefe de Adiestramiento del Grupo Aéreo Escuela, la capacitación se incorporó al sistema de enseñanza en la década del ´70 aunque en la década del ´90 la actividad desapareció de la Escuela de Aviación Militar hasta la reactivación de la Escuadrilla de Volovelismo en el año 2000.

“La actividad comenzó como un deporte aeronáutico que se desarrollaba en la Escuela de Aviación y posteriormente se le encuentra una utilidad muy práctica que es evaluar aptitudes iniciales de vuelo, su orientación psicomotriz, orientación espacial, atención distributiva y asimilación de los conocimientos teóricos que tiene en la parte académica”, explica el vicecomodoro Landa y agrega “funciona como un incentivo al espíritu de vuelo de los cadetes”.

Al completar los 20 remolques de planeador los instructores colocan una nota que sirve para preseleccionar a los futuros cursantes del CBCAM una vez que egresen del cuerpo de cadetes.
“El desarrollo de una actividad aérea específica es un valor agregado importante como patrimonio común a todos los egresados del cuerpo de cadetes”, finalizaó el comodoro Brun.

Agradecemos la información de este artículo a María de las Victorias Cocca y Esquivel


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