EL VALOR DE LA MEMORIA


La Dirección de Asuntos Antárticos festejó su 54° Aniversario. En la ocasión, se recordó al vicecomodoro Mario Luis Olezza, precursor antártico
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En la mañana del 3 de junio, se realizó en la I Brigada Aérea de El Palomar la ceremonia del 54° Aniversario de la creación de la Dirección de Asuntos Antárticos (DAA). Simultáneamente, se conmemoraban 33 años del fallecimiento del vicecomodoro Mario Luis Olezza, pionero de la actividad de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) en el Continente Blanco.

El acto fue presidido por el jefe del Estado Mayor General de la FAA, brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo, quien estuvo acompañado por el comandante de Adiestramiento y Alistamiento, brigadier mayor “VGM” Mario Roca y el director de Asuntos Antárticos, comodoro mayor Roberto Aguirre. Además, estuvieron presentes Marta Olezza y Carolina Amezuba, hija y nieta del precursor antártico.

También asistieron el subjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) brigadier mayor “VGM” Arturo Infante; el inspector general de la FAA, brigadier mayor “VGM” Ernesto Paris; el secretario general, brigadier Alfredo Amaral; el jefe de la I Brigada Aérea, brigadier Gustavo Moyano; el jefe de la VII Brigada Aérea, brigadier Daniel Giménez y el Dr. Sergio Santillana integrante de la Dirección Nacional del Antártico, entre otras autoridades.

Tras las presentaciones de rigor y la interpretación del Himno Nacional Argentino, ejecutado por la Banda Militar “Jorge Newbery”, el capellán de la Guarnición Aérea El Palomar, presbítero César Tauro, realizó una invocación religiosa en la que destacó el esfuerzo pacífico desplegado durante décadas por el personal de nuestra Institución en el “último rincón inhóspito” del planeta.

Luego, el Director de Asuntos Antárticos, comodoro mayor Aguirre, hizo uso de la palabra y manifestó: "Recordando la figura de nuestro precursor antártico por excelencia, el vicecomodoro Olezza, quiero dirigirme a los antárticos de hoy, a las tripulaciones de nuestras aeronaves y tantos otros, a los antárticos de las bases y de esta querida Dirección”.

Entre los ejes más destacados de su discurso, que no estuvo exento de profunda emoción, Aguirre hizo un breve repaso por las principales operaciones de la Fuerza Aérea en la Antártida desde 1951.

El recordatorio central giró en torno a la figura de Olezza y su épica trayectoria, impulsando la creación de un centro de entrenamiento patagónico preantártico en el glaciar Upsala y la decisión estratégica de contar con una pista de aterrizaje para operar todo el año, abriendo definitivamente las puertas de la Antártida, que llevó a la creación de la Base Marambio.

“Pero lo más importante a tener en cuenta es que no estamos separados de esta historia, estamos unidos por el mismo puente aéreo que se inició en 1971 y que hoy continuamos, vinculando aquellos acontecimientos con acontecimientos del presente”. Así, el director de Asuntos Antárticos mencionó el traslado de combustible a Marambio durante el invierno, volando más de 400 horas con los C-130 Hércules, y la incorporación de los MI-171E “para incrementar las capacidades de la Fuerza Aérea en el Continente Blanco y permitir la reapertura de la Base Matienzo, cerrada durante siete años”, concluyó el comodoro mayor Aguirre.

“Es nuestra obligación recordar las grandes proezas de nuestros antecesores, tratar de imaginar el duro sacrificio de aquellos integrantes de la Fuerzas Armadas de la Patria en las gélidas tierras, mares y cielos antárticos. Olezza nos deja un mandato, nos marca un rumbo” subrayó Aguirre, quien antes de finalizar también recordó a los caídos y héroes de Malvinas.

Con las aeronaves de la FAA que operan en la Antártida (Bell, MI-171E, C-130 y DHC-6 Twin Otter) y sus tripulaciones como fondo, se realizó un sentido toque de silencio en recuerdo de Olezza y de todo el personal de la Institución que dejó su vida en la Antártida.

Finalmente, el brigadier general Callejo junto al comandante de Adiestramiento y Alistamiento y el comodoro mayor Aguirre entregaron un presente a los familiares del vicemodoro reconociedo el apoyo incondicional brindado por el aviador durante su servicio.

ÁGAPE Y RECUERDOS

Luego de la ceremonia se realizó una reunión en el Casino de Oficiales de la Brigada donde no faltaron los reconocimientos, anécdotas y recuerdos. Allí, se proyectó un corto institucional confeccionado por la DAA que ilustró la participación de la FAA en la Antártida.

El comodoro mayor Aguirre entregó un presente al suboficial mayor Jorge Giraudo y destacó su amplia experiencia en la Antártida; la última tarea desarrollada por él fue la preparación de la nueva pista de la Base Marambio.

El titular de la DAA también recibió obsequios de parte de la IX Brigada Aérea de Comodoro Rivadavia y del Departamento Malvinas.

El brigadier general Callejo brindó en homenaje a Olezza y a todos los que trabajaron en la Antártida, luego de destacar la importancia de que los jóvenes integrantes de la Fuerza Aérea conozcan y asimilen las acciones allí realizadas.

Finalmente, Marta Olezza junto al comdoro mayor Aguirre golpearon la torta de celebración con una piqueta, como símbolo del instrumento de trabajo utilizado en la Antártida.

ACERCA DEL PRECURSOR

Mario Luis Olezza, ya retirado de la FAA, murió el 3 de junio de 1977 en un accidente aéreo. En su obra testimonial principal, “El valor del miedo”, escribió: “Una ruta no es sólo un avión volando. Una ruta aérea es infraestructura, comunicaciones, apoyo, logística, meteorología, medios adecuados, instrucción y sobre todo, conciencia de que hay que hacerla”.
Sin dudas, el valor de la memoria de esas hazañas, cultivará la conciencia que mencionaba Olezza, necesaria para emprender otros desafíos.


Fuente: PC. Juan Benavente. Prensa Dirección de Asuntos Antárticos



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