“ESTAMOS AQUÍ, UNIDOS POR EL HILO INTANGIBLE DE UN SENTIMIENTO QUE NO SE NEGOCIA NI SE OLVIDA"


Lo expresó el brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo en el acto por el Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina
Por Lic. Laura Artuso / Fotos C. Natalia Gadea y Sol. Vol. Melina Fern


A 33 años de la Gesta de Malvinas, la Fuerza Aérea Argentina brindó una vez más el merecido reconocimiento a los oficiales, suboficiales, soldados y personal civil, quienes demostraron su valor desde el comienzo de las operaciones y asimismo, mantiene en la memoria de todos los argentinos la imagen de sus 55 héroes que grabaron páginas de gloria, cuando con valentía y un profundo amor a la Patria no dudaron en ofrendar su vida.

Es por ello, que en la mañana del 1º de mayo, en la I Brigada Aérea de “El Palomar”, cuna de la aviación nacional, se llevó a cabo la ceremonia conmemorativa del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea Argentina, día en que ingresó por primera vez con sus aeronaves al Conflicto del Atlántico Sur.

El acto fue presidido por el ministro de Defensa, Ing. Agustín Rossi, junto al jefe de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), brigadier general “VGM” Mario Miguel Callejo y al intendente de Morón, Lucas Ghi.

Los acompañaron también el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Luis Carena; y los jefes del Ejército y de la Armada, teniente general César Milani y almirante Gastón Erice, respectivamente. También, se hicieron presentes altas autoridades de las tres Fuerzas Armadas y de Seguridad, autoridades nacionales, provinciales y municipales, veteranos de Malvinas junto a sus familiares e invitados especiales.

La ceremonia comenzó con la interpretación de los acordes del Himno Nacional por parte de la Banda Militar de Música de la Fuerza Aérea Argentina, bajo la dirección del mayor Carlos Peralta.

Luego, el capellán mayor presbítero Javier González realizó una invocación religiosa.

A continuación, el brigadier “VGM” Eduardo Daghero leyó la nómina de los 55 hombres de la Fuerza Aérea que ofrendaron su vida por la Patria y se los homenajeó con un minuto de silencio y con el pasaje aéreo de un avión C-130 Hércules.

Las palabras para conmemorar el hecho más trascendente de la historia institucional fueron pronunciadas por el titular la Fuerza Aérea Argentina, brigadier general “VGM” Mario Callejo: “Estamos aquí, unidos por el hilo intangible de un sentimiento que no se negocia ni se olvida, un sentimiento que está más allá de la derrota o de la victoria. Un sentimiento que deviene de la raíz más profunda de nuestra concepción como Nación” .

“El Bautismo de Fuego constituye la primer experiencia de un soldado bajo el fuego enemigo en el campo de batalla. Así, las acciones iniciadas a partir de aquel 1° de mayo por las escuadrillas de los diferentes Sistemas de Armas, inscribirían en la historia de nuestra Institución sus páginas de oro a partir de ese hito, que se verían reafirmadas con las cuatrocientas cincuenta misiones aéreas que fueron cumplidas durante el Conflicto, con la participación del personal destacado en las islas y con el apoyo invalorable recibido desde el continente”, expresó el brigadier general.

También resaltó que “fueron 55 los testimonios que dejando sus vidas en las islas, nos legaron un modo de vivir y también un modo de morir al derramar su sangre con honor, fieles a su juramento de luchar por la Patria, hasta perder la vida por ella. Esos testimonios, a pesar de los años transcurridos, permanecen en nuestra memoria a la vez que nos guían, incentivan y comprometen para aplicarlos cotidianamente, en pos del engrandecimiento de la Nación”.

“Deseo dirigirme a los familiares de los 55 héroes caídos en combate pertenecientes a nuestra Institución, para expresarles que el ejemplo de sus seres queridos se ha plasmado en principios y valores que representan nuestro norte y como tales, son inculcados en forma permanente, a nuestras jóvenes generaciones. Sabemos de vuestro profundo dolor y que lo que puedan transmitir nuestras palabras, seguramente no será suficiente para mitigar el dolor producido por la ausencia de un ser tan querido como un padre, un marido, un hijo o un hermano. Pero sepan que su recuerdo permanecerá siempre presente en la Fuerza Aérea, ya que el prestigio que hoy tiene nuestra Institución, en gran parte ha sido alcanzado por ellos”, recalcó el brigadier general.

“A quienes hoy integran sus filas activas, los insto a que el espíritu de sacrificio de nuestros caídos, sea un claro ejemplo que se refleje en el cumplimiento diario de las responsabilidades que cada uno de ustedes tiene asignadas. Los medios materiales por si solos no ganan batallas, sino que lo trascendente son los hombres y mujeres que día a día trabajan para operarlos al máximo de sus capacidades, demandando mayores desafíos para su mantenimiento y operación” , manifestó el titular de la Fuerza Aérea.

Para finalizar su discurso, Callejo sostuvo que “el ejemplo de nuestros héroes caídos debe constituir el estímulo para todo el personal la Fuerza Aérea –como parte del instrumento de defensa y para cuando sea requerida su intervención por las autoridades nacionales- y se encuentre en condiciones de volar, combatir y vencer, como asimismo de satisfacer las operaciones de apoyo humanitarias y de asistencia a nuestra comunidad” .

En esta ceremonia de conmemoración, dos banderas fueron condecoradas por el “honor al valor y disciplina”: la de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea y la del Escuadrón Fénix.

La primera, por ser el Instituto de Formación que integró a tantos veteranos de guerra y héroes que participaron del Conflicto, como reconocimiento a la calidad educativa y al responsable esfuerzo de formar personal militar subalterno a lo largo de su vasta trayectoria, durante la cual supo transmitir la herencia que los antecesores les legaban.

La otra bandera cuya condecoración se ha dispuesto, pertenece al Escuadrón Fénix, integrado por aeronaves y tripulantes civiles, que no dudaron un instante en volar sobre el espacio aéreo donde se desarrollaba la batalla aeronaval, sin armamento y sin ningún dispositivo de autodefensa que aseguraran la mínima posibilidad de supervivencia. Cabe recordar que durante el Conflicto del Atlántico Sur, este Escuadrón ofreció su colaboración en forma espontánea y desinteresada, con sus propios medios materiales y humanos, con la finalidad de apoyar las operaciones aéreas ordenadas por el comandante de la Fuerza Aérea Sur, desarrollando tareas tales como observación o distracción del enemigo, arriesgando también sus vidas.

Seguidamente, el titular de la cartera de Defensa, Agustín Rossi brindó un discurso donde estacó que “la causa de Malvinas es del conjunto del pueblo argentino, que en cada uno de los rincones de la Patria reivindica el derecho soberano”

“Es una forma de mantener viva la memoria alrededor de la causa Malvinas y de lo que significa para la Argentina en un escenario en el que hemos visto con preocupación el aumento de la militarización. Nuestro país ha logrado en este último tiempo una mayor cantidad de países que acompañan la posición argentina. Y no se nos escapa la ubicación geopolítica de Malvinas en la militarización que lleva adelante Gran Bretaña,” aseguró Rossi.

La ceremonia finalizó con el desfile de los efectivos formados y luego se invitó a los presentes a un compartir un desayuno que se llevó a cabo en el hangar del Sistema de Armas Fokker F-28.


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